Los modelos no son perfectos
En la segunda entrada de este blog, expliqué de manera sucinta qué son y para que se usan los modelos. Dije, sin insistir mucho, que " los científicos son humanos y, por lo tanto, no siempre actúan con la precaución necesaria". En la siguiente entrada hablé del descubrimiento de un proceso que juega un rol muy importante en el equilibrio de la corriente termohalina. La conclusión que se deriva de estos dos textos es simple y evidente: los modelos que no simulen bien este "nuevo" proceso, no podrán afirmar que simulan "correctamente" la realidad. Efectivamente, como dije, el modelo "no reproduce los principales procesos del sistema real, sino que reproduce los procesos que el modelizador cree que son los principales en el sistema estudiado", en consecuencia, hay que ir con pies de plomo al hacer uso de modelos, sobretodo si el objetivo del modelizador no es meramente académico y, por lo tanto, se tomarán decisiones con importantes impactos económicos y sociales a partir de sus resultados.
Recientemente se publicó un libro muy interesante (tengo que confesar que todavía no lo he terminado), titulado Useless Arithmetic: Why Environmental Scientists Can't Predict the Future (ya hablaremos del libro en el futuro) que trata, precisamente, el mal uso de los modelos en la ciencias de la Tierra. Uno de los ejemplos que trata el libro es la muerte de los famosos caladeros de bacalao (cod en inglés) de la costa atlántica canadiense. Canadá se tomó muy en serio el control del recurso pesquero, pero, al parecer, se tomaron decisiones sobre la base de modelos que, luego, se mostraron erróneos. En consecuencia, allí donde antes se pescaba en abundancia, ya casi no queda nada que pescar.
Este ejemplo es extremadamente didáctico para entender que los modelos no dicen la verdad, esta sólo es accesible observando directamente la naturaleza. Los modelos dan información muy interesante basada en los conocimientos limitados que tenemos del sistema, pero no más. En un interesante artículo, Jonah Lehrer se pregunta si no estaremos cometiendo errores similares en nuestras predicciones climáticas, ya que estamos descubriendo que los hielos de Groenlandia están reaccionando al cambio del clima de una manera que no nos esperábamos y que, por lo tanto, no simulamos correctamente en los modelos.
Yo no tengo respuesta a estas preguntas, lo que sí que se es que a menudo falta humildad a la hora de explicar lo que es capaz de representar un modelo (de esto también hablaremos en el futuro), al fin y al cabo, hay que "vender" los modelos a los que distribuyen los presupuestos de investigación o, sin ir más lejos, simplemente, los modelizadores nos enamoramos de nuestras creaciones. Pero, eso no significa que la profesión entera vaya equivocada. Ni mucho menos. Ni tampoco significa que las previsiones actuales sean catastrofistas, como les gusta cacarear a los, mal llamados, escépticos. Deberemos estar atentos y, sobretodo, deberemos analizar con detalle el debate científico, lejos del ruido mediático y político. No dejemos que los oportunistas guíen la agenda.

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